
El dialogo interno, y porqué no funciona el rollo motivacional
No puedes escuchar dos voces a la vez (y por qué eso te sabotea en el escenario)
Esta mañana, en mi cafetería habitual, entró un hombre de mediana edad acompañado de dos personas mayores. Tal vez sus suegros, no lo sé.
Se sentaron. Pidieron café.
Y entonces empezó el espectáculo.
Ambos suegros se lanzaron a hablar con él. A la vez. De temas diferentes. Uno por la derecha, otro por la izquierda.
El pobre hombre no decía nada. Se limitaba a mirar a uno, luego al otro, intentando dar un sorbo a su café mientras sus acompañantes seguían con sus monólogos simultáneos.
¿Has conocido alguna vez a una de esas personas que no para de hablar?
Pues ahora imagina dos.
Estuvieron así más de cinco minutos. Hasta que, agotado, el hombre les dijo:
—¿No veis que no puedo escucharos a los dos al mismo tiempo?
¿Y sabes quién de los dos paró?
Ninguno.
Siguieron hablando. Los dos. Como si nada. Hasta que se fueron.
Tu cerebro no puede atender dos conversaciones a la vez
Escuchar a dos personas a la vez no es algo que nuestra mente pueda hacer bien. Puedes intentar seguir a una voz, luego a la otra, ir saltando... pero realmente, no estás presente con ninguna.
Y aquí viene lo importante:
Lo mismo pasa cuando estás tocando o cantando, y al mismo tiempo suena tu propio diálogo interno negativo.
Ese diálogo que te dice cosas como:
"Te vas a equivocar"
"No estás a la altura"
"Se van a dar cuenta"
"Otra vez lo mismo"
"¿Por qué no puedes simplemente tocar bien?"
No solo te sabotea emocionalmente. Bloquea tu atención.
Es como si estuvieras intentando tocar mientras alguien te grita al oído. No puedes concentrarte en la música, porque tu mente está dividida entre dos conversaciones: la que tienes con tu instrumento... y la que tienes contigo mismo.
Por eso te descentra. Por eso te saca del momento. Y por eso te desconecta de la música.
El problema de intentar "contrarrestar" esa voz
Muchos músicos intentan combatir esa voz negativa con afirmaciones positivas.
Cuando su diálogo interno les dice "no puedes", intentan responder con "sí puedo". Cuando escuchan "te vas a equivocar", tratan de repetirse "confía en ti mismo" o "tú puedes".
Pero no funciona.
¿Por qué? Porque sigues teniendo dos voces. Ahora son una negativa y otra positiva, pero sigues sin poder atender a ninguna. Y la negativa casi siempre gana, porque lleva más tiempo instalada.
Ayer trabajé con un trompetista que llevaba años intentando exactamente eso. Cuando su voz interna le machacaba, intentaba contrarrestarla con frases como "tú puedes", "tranquilo", "confía".
Me dijo: "No me servía para nada. Me intento motivar, pero no funcionaba".
Claro, el rollo motivacional no es lo más adecuado para cambios internos.
Cómo eliminar ese diálogo interno de raíz
Eliminar ese ruido mental no es cuestión de "pensar en positivo" o "ser más fuerte mentalmente".
Es cuestión de desactivar la respuesta emocional que se dispara cuando aparece esa voz.
Cada persona es diferente, por eso suelo usar diversa técnicas avanzadas de Programación Neurolingüística, como:
Colapso de anclajes auditivo: desactivas la carga emocional negativa asociada a esa voz interna
Swish auditivo: cambias la respuesta automática que se dispara al escuchar ese diálogo
Cambio de submodalidades: modificas las características no verbvales de esa voz (volumen, tono, velocidad, ubicación) para desactivar la sensación negativa.
Con el trompetista del que te hablaba, hicimos un colapso de anclajes auditivo.
Al acabar me miró y me dijo: "Espera... me estoy hablando mal a propósito, pero ya no siento nada. Es como si la sensación negativa de automachacarme no se activara."
Intentó varias veces más.
Nada.
Aunque aparecieran los mismos pensamientos, ya no tenían poder emocional sobre él. Era como escuchar a alguien hablar en un idioma que no entiendes: oyes las palabras, pero no te afectan.
Cuando el ruido desaparece, tu música aparece
Cuando eliminas ese diálogo interno negativo, no solo mejoras tu concentración en el escenario.
Te vuelves más presente. Más conectado con la música. Y consigues habilitar tu nivel real en el momento que más importa.
Una piedra menos.
Los músicos que superan este punto suelen decirme que, después, se hablan a sí mismos de otra manera.
Nos vemos,
Joseba